«Necesito del mar, porque me enseña»
PABLO NERUDA, EL MAR

Aquí hace frío y llueve. Y la luna es color naranja. Qué mal que haga frío. El frío es bonito, la lluvia es lo que no me agrada mucho. El clima fresco es agradable, pero no el frío. La lluvia es genial. El insomnio no me abandona. Me gustan las luces de colores y detesto que los pajaritos me despierten por la mañana. Menos mal que vivo en la ciudad. ¿Y cómo duermes en la montaña? Se duerme poco. ¿Qué me dices del mar? El mar es otra cosa. El mar tiene su propio tiempo. No es tan estridente como las aves. El va y viene... Se va... Y luego vuelve en crescendo. Si duermo cerca del mar creo que escucharé pájaros y personas. Para mí sería perfecto. Como un exilio. Eso, y vivir en el campo. Pero no acá, porque detesto el calor y los mosquitos. El mar es pana. Si vives en el campo cerca de un río, aquí... tendrás frío y no sentirás los pajaritos y no habrán mosquitos. Si podemos tener una casa blanca con una puerta roja y cerca de madera. O una casa amarilla con puerta blanca y césped imposiblemente verde, entonces estaré ahí.