Me siento frente a una pantalla
me veo de pie frente al mar
recordándome sentado esperando
imaginándome frente a una pantalla  

Recuerdo  
Recuerdas  
Recordamos

Me cuentas la historia de mi vida: Me narras las escenas de una historia que habla sobre mí, sobre el chico que va soltando todo, que va soltándose de todo, sotándose de él mismo.

Me cuentas la historia de un chico que le falta algo en la vida, del chico que se volverá adicto a las pastillas para dormir, de lo interesante que suena la palabra polisomnografía y de todo lo mal que es eso.

Me dices que este chico intenta perderlo todo, que a veces quisiera ser un poco como Joel Barish aunque eso te convierta en Clementine Kruczynski y de todo lo contraproducente del conflicto psicológico que eso puede implicar. Me cuentas del misterio encerrado en una sola persona.
—Podría reconocerte con los ojos cerrados, sólo por tu olor.
Me cuentas la historia de un chico que conoce a una chica, que justo en el momento en que supo todo lo que debía saber sobre el resto de su vida, me dices que el chico te dijo que el tiempo se detuvo, me dices que era lunes y el reloj marcaba las 16:11, me dices que era lunes 18 de agosto.

Me hablas sobre dibujos compartidos y mensajes intercambiados en trozos de papel, me cuentas sobre romper reglas en plazas y parques desiertos, me cuentas sobre un papel con unos versos escritos una tarde lluviosa del miércoles 22 de octubre.

Me cuentas sobre una frase perfecta que se repetiría:
serías...
Te callo -en mi mente- con un beso  
...perfecto.
Me acerco lentamente -mi nariz en tu cuello-, intento robarme tu olor y utilizarlo en las páginas de un libro.
—¿A qué huelo?
Intento y reintento, invento y reinvento todas las piezas del puzzle de recuerdos para que la historia suene mejor de lo que es:
no llegas   
llegas tarde
te espero lo suficiente para que llegues a tiempo

Me cuentas del jodido tráfico de esta jodida ciudad que se nos hace pequeña
es bueno verte
siempre lo es  
cenamosjuntos
Me pierdo en el tiempo
estoy cerca de tu boca  
enlamismaplazadesiempre

Insistes en que lloverá

—No lloverá —te digo—. Créeme.

Ésta vez tendría yo razón, aunque hubiese preferido el agua sobre nosotros.

Sigo cerca del recuerdo de tu boca, recostado sobre una memoria de tus hombros. Se siente demasiado real, demasiado para ser cierto  
Intentorobarmetuolor y me pierdo nuevamente.
—A las mañanas de invierno. A esas mañanas frías en las que lo único que quieres hacer es no levantarte de la cama excepto por una taza de café o chocolate caliente y desayunos en la cama...
Me contaste la historia de un chico
El chico que miente
que miente mil veces sólo por si acaso -en el camino-  todo se vuelve verdad.
—...A eso hueles.