"Por largo tiempo
los cielos rosados de mi calma
han sido el techo tortuoso
de tu desesperanza"
- M.


Con una sobredosis de quién sabe qué cosa
tras las rejas de la desesperación
busqué
de nuevo
el rosa característico de tu cielo en calma

busqué
de nuevo
tus labios sabor a miel

busqué respuestas a las pregunta
que nadie hace ni hará
busqué demasiadas cosas al mismo tiempo
y sin cesar

sobre mí cayeron gotas doradas
_sangre de ángeles que nunca merecieron el cielo

y bailé sobre ruinas de seda y huesos
por los caminos de una ciudad amarilla

que llovía sobre sus retos
el oro de la redención cocainómana

yo -drogado-
lo observo todo
yo -drogado-
lo fumo todo lo aspiro todo
lo inyecto en mis venas

y reintento, reinvento
busco todo de nuevo
_como un ser malditamente masoquista

me veo tirado envuelto en seda
y también bailando sobre mí.